Delito de coacciones corte de luz

Delito de coacciones corte de luz

Como hemos explicado en anteriores publicaciones, el hecho que un propietario corte los suministros básicos a su inquilino, o le cambie la cerradura, puede ser castigado con un delito de coacciones. En este caso sería un delito de coacciones por corte de luz.

Delito coacciones código penal

El artículo 172 del código penal define el tipo básico de delito de coacciones como un delito contra la libertad de las personas que se instrumentaliza mediante el uso de la violencia para obligar a otra persona a realizar un acto en contra de su voluntad.

Así, el bien jurídico protegido por el delito de coacciones es la libertad de un individuo de realizar un acto cualquiera, es decir la libertad de obrar.

1. El que, sin estar legítimamente autorizado, impidiere a otro con violencia hacer lo que la ley no prohíbe, o le compeliere a efectuar lo que no quiere, sea justo o injusto, será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años o con multa de 12 a 24 meses, según la gravedad de la coacción o de los medios empleados.

Cuando la coacción ejercida tuviera como objeto impedir el ejercicio de un derecho fundamental se le impondrán las penas en su mitad superior, salvo que el hecho tuviera señalada mayor pena en otro precepto de este Código

También se impondrán las penas en su mitad superior cuando la coacción ejercida tuviera por objeto impedir el legítimo disfrute de la vivienda.

Artículo 172.1 Código Penal

Delito coacciones ejemplos

Como ejemplos de delitos de coacciones en el ámbito que nos ocupa, serían:

  • Cortar la luz a un inquilino
  • Impedir aparcar en un lugar prohibido con violencia
  • Corte del suministro de agua por impago
  • Cambio de cerradura de la puerta de acceso a una vivienda sin consentimiento
  • Cambiar el candado de la persiana de un bar sin consentimiento

Cortar la luz a un inquilino

Muchas veces ante una situación de impago de un arrendatario, el arrendador opta por dar de baja los suministros, como medida de presión para que el inquilino desaloje la vivienda.

Es importante tener claro qué esta situación puede acarrear, para el propietario, más problemas que soluciones. Aunque el inquilino no pague los suministros, el propietario no podrá dar de baja los mismos.

En primer lugar, los suministros forman parte de los elementos básicos en una vivienda arrendada, con lo que la falta de estos podría suponer la resolución del contrato de arrendamiento, en caso de existir.

En segundo lugar, puede comportar para el propietario la comisión de un delito de coacciones. Asimismo, el arrendatario podrá pedir una indemnización por daños y perjuicios al propietario, en este caso arrendador.

Sin embargo, la situación cambia si el inquilino no paga luz a su nombre. La empresa suministradora podrá proceder al corte de la luz en casos de impagos reiterados, siendo la propia empresa proveedora la encargada de realizarlo, pero nunca el propietario.

Por todo ello, nuestra recomendación es acudir a un profesional, interponer la preceptiva denuncia o demanda de desahucio por falta de pago de la renta. En caso contrario, si se recurre al corte de los suministros como presión para que el inquilino pague la renta, podremos estar cometiendo un delito de coacciones.

¿Cómo saber si mi inquilino paga la luz?

En primer lugar, y como requisito indispensable para no tener problemas, cuando formalizamos un contrato de arrendamiento debemos proceder al cambio del titular del suministro de luz. Todo ello deberá quedar recogido en el contrato de arrendamiento que se firme.

Con ello lograremos que la responsabilidad de pagar los suministros recaiga en el inquilino.

En este caso es complicado saber si el inquilino esta al día del pago de los suministros, ya que están a su nombre. Asimismo, la responsabilidad de impago también recae sobre él, pues es el titular de ese contrato de suministro.

Con ello, si éste deja de pagar los suministros la compañía eléctrica puede decidir cortar el suministro. Ante esta situación el propietario no tendrá responsabilidad alguna.

En segundo lugar, y en el caso de no haber procedido al cambio de titular de los suministros, el propietario de la vivienda será el responsable de la deuda contraída.

Para evitar esta situación podemos optar por domiciliar el recibo de la luz a una cuenta bancaria titularidad del inquilino, o repercutirle el importe de los mismos en la renta mensual.

Como conclusión, lo más recomendable es proceder al cambio de la titularidad de los suministros, para evitarse problemas.

Delito coacciones jurisprudencia 

Auto de la Audiencia Provincial de Jaen (Sección 2ª) de 25.01.2017

«Esta Audiencia Provincial en sentencia de 29-06-2015 en un supuesto similar consideró cometido el tipo de coacciones leves al acusado que “conociendo que el uso de la vivienda conyugal se atribuyó a su ex esposa, procedió a dar de baja el contrato, privándole a ella, en virtud del corte del suministro llevado a cabo precisamente por la petición del contratante, del servicio de energía eléctrica. En consecuencia, se produjo el resultado, que es requisito necesario para la existencia del delito, por el efecto coercitivo de la acción.«

Sentencia 348/2000 del Tribunal Supremo, de 28 de Febrero de 2000

«La conducta declarada probada reune los anteriores requisitos. El acusado realiza un acto violento con la finalidad de obligar al perjudicado a que haga lo que no quiere. Con esa conducta restringe la libertad del perjudicado sin que la misma aparezca autorizada por el ordenamiento.

La pretendida justificación a la conducta del acusado, basada en que el ocupante de la casa había realizado un acto para evitar el uso por el equipo de baloncesto de la localidad, no le autorizaba a la utilización de vías de hecho para reponer lo que, desde su perspectiva, era justo. La tipicidad de las coacciones precisa la intranscendencia de la justicia o injusticia del fin perseguido pues lo que se sanciona, precisamente, es la utilización de vías de hecho prescindiendo del ordenamiento previsto para la actuación de los intereses propios.«

Sentencia 628/2018 del Tribunal Supremo, de 15 de octubre de 2018

«Una reiterada doctrina jurisprudencial requiere para la existencia del tipo penal de coacciones la existencia de:

a) una conducta violenta de contenido material o intimidatoria que se ejercita contra uno o varios sujetos, bien de modo directo o indirecto o a través de cosas, sobre el propio perjudicado o, incluso, sobre terceros;

b) ese actuar va dirigido a impedir hacer lo que la ley no prohibe o a realizar lo que no se quiere, sea justo o injusto;

c) la intensidad del acto violento ha de alcanzar una determinada importancia, necesario para su integración en el delito y no en la falta (art 585. CP 73 y 620.2 Cp 95);

d) debe existir un ánimo dirigido a restringir la libertad ajena, manifestado en las expresiones típicas «impedir» o «compelir»; y e) que el acto sea ilícito -sin estar legítimamente autorizado- que será examinado desde la normativa existente para asegurar la conciencia social y la exigida en la actividad que la regula.«

Resumen
Delito de coacciones corte de luz
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Delito de coacciones corte de luz
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Muchas veces ante una situación de impago de un arrendatario, el arrendador opta por dar de baja los suministros, como medida de presión para que el inquilino desaloje la vivienda. Es importante tener claro qué esta situación puede acarrear, para el propietario, más problemas que soluciones. Aunque el inquilino no pague los suministros, el propietario no podrá dar de baja los mismos.
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